lunes, 16 de abril de 2012

Ferrocarril de Minas de la Cala a San Juan de Aznalfarache (RUTA 2 - Desde Santiponce a Guillena)


  La segunda ruta es un poco de transición, sobre todo porque no puedo disponer del coche todavía y tuve que partír desde Bormujos; 60 kilómetros en total.

  



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Tren de Minas De Cala 2 (Hasta Gergal)
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   En esta ocasión, partiendo desde Bormujos, he bajado por la carretera que va desde Valencia a Santiponce; primero porque creo que es más corto y después porque quería recorrer el bonito carril bici que une las poblaciones de Gines y Valencina. La bajada hasta Santiponce la hice sin dar ni un pedal y en un visto y no visto me planté en el puente que traviesa el Rivera de Huelva que da a La Algaba. 

    Comienzo de la Ruta ferroviaria

  Ya desde el principio me di cuenta que iba a tener problemas porque parte del recorrido del tren está medio salvaje, dicho y hecho; nada más pasar el puente hay un tramo elevado de un kilómetro y medio donde me encontré grandes huecos que tuve que salvar cual cabra loca bici al hombro. Después de ese tramo salvaje, un camino aprovecha el antiguo trazado del tren para recorrer un par de kilómetros.

    Tramo salvaje

  Desde el punto en que cojo el camino puedo disfrutar del paisaje bordeando el Rivera de Huelva desde lo alto; intento imaginar a los pasajeros del tren, apoyados en las ventanas y contemplando el mismo paisaje que veo yo, pensando que están a punto de llegar a su destino. 

   En ese trayecto un buen señor me indica que más adelante el camino está cortado y que, habiendo una especie de torno por el que podría pasar, no me lo aconseja porque entraría en un recinto donde el día de antes han llenado con un rebaño de vacas; le pregunté por algun camino alternativo y como no me dió más opción que volverme, me aventuré a llegar al torno y después -"ya vería"-. Al llegar al torno en cuestión no me atreví a seguir por allí, así que tomé un camino a la derecha y, cruzando un arroyo, vi que el camino se perdía dirección La Algaba, así que le eché valor y con cuidado crucé un campo recien arado y plantado con el riesgo de que un agricultor me mirara con ojos del que mira a un ladrón y me pegara dos tiros de perdigones de sal o peor. Precisamente perdido por los arados encontré varias traviesas del antiguo tren! menudo hallazgo..

   Traviesa

  Pasé alambradas electrificadas, zonas de barro, hierbas altas con miles de bichos y yo con las piernas al descubierto.. hasta llegar al punto donde, después de cruzar el arroyo por un puente ahora derruido, emergía de nuevo la linea férrea dirección Guillena. 

 Restos del puente entre la maleza.

  Justo intentando retomar el camino que transcurre por la vía ferrea pasé sin darme cuenta por una zona de barro casi seco y, vamos, que me metí hasta la bola en él.. madre mía, las ruedas de la bici ni se movían de barro apegotado debajo del guardabarros, en los frenos... mis zapatillas parecían botas de buzo de lo que pesaban. Hubiese dado lo que fuera por una gasolinera con una pistola de agua a presión, pero como en medio de un arado iba a ser complicado encontrarla, busqué un palito y a limpiar la bici; me tiré TODO el resto de la ruta soltando trocitos de barro en cada bache. Como recompensa encontré una antigua compuerta de regadío por encima de la cual pasaba el tren y que todavía se conserva, aunque oxidada y abandonada.

     Mecanismo de la compuerta de regadío

  Siguiendo la ruta otra vez por un camino que transcurre sobre la linea férrea, pasé por el tramo más bonito de todo el día.. Pude ver como, para mantener el perfíl de la vía, habían rellenado hondonadas enteras y excavado en las lomas, pero ahora todo muy verde y salvaje, lleno de flores en primavera donde, apartado de toda civilización, solo se escuchaba el zumbido de miles de abejas; un poco más adelante descubrí una planta de colmenas. Eso hasta llegar a un largo tramo excavado en medio de una loma y con las paredes reforzadas de piedra muy bien conservadas.

   Tramo de piedra.

  Nada más terminar el tramo llego a una edificación que seguro perteneció a la linea férrea, ahora en ruinas; justo allí hay un monolito señalando la "Ruta de la Plata" para los peregrinos.

Casa en ruinas a los pies del antiguo trazado ferroviario.

  Poco después hago otro descubrimiento que me altera.. un trozo de vía clavado en el suelo; hasta ese momento es el primero que encuentro y ya veremos si no el último.
 Trozo de vía

  Sigo la ruta hasta cruzar con la carretera que va a Guillena; ahí termina el camino y me aventuro a seguir el trazado, otra vez medio salvaje, que discurre entre campos arados; así llego a una zona donde el trazado desaparece entre un campo de trigo; no tengo más remedio que buscar un camino alternativo y llegar a Guillena por la propia carretera. Este trozo del recorrido junto al de las vacas son los únicos en los que me tuve que apartar del antiguo trazado de tren. Nada más entrar en el pueblo giro a la izquierda buscando la antigua entrada del tren. Para salvar el arroyo que rodea esta parte del pueblo, el antiguo tren pasaba por un puente del que hoy solo queda uno de los pilares.
 Pilar del puente.

    Por este punto, el antiguo tren entraba en el pueblo y lo recorría de extremo a extremo; la calle se llama ahora "Calle del Prado de San Sebastián" y llega al Centro Cívico, que es donde se situaba la antigua estación del tren (el Centro Cívico se llama precisamente "La Estación"). En la calle "San Sebastián hice otro hallazgo; el antiguo depósito de agua para abastecer las locomotoras. Tenía mis dudas cuando la ví, pero comparándolo con el depósito de la estación de Zufre, quedan despejadas dichas dudas.
 
 Depósito de Guillena

Deposito de Zufre

  Callejeando por Guillena, por fín llego al camino que da acceso a la presa de Gergal y que está hecho justo por donde pasaba el tren; el trayecto bordea el Rivera de Huelva y termina a media altura de la propia presa de Gergal; por la otra parte de esta, lógicamente, el trazado está sumergido bajo las aguas.
 Presa de Gergal soltando agua por el desagüe de fondo.

  Para quien no lo sepa, la presa tiene en el interior un sinfín de pasillos que suben y bajan, con medidores de vibraciones y otros aparatejos como compuertas, niveles y sondas que mi departamento se dedica a revisar de forma preventiva.

  En este plano del proyecto y en linea discontinua se ve el antiguo trazado del tren.

  Para la vuelta cogí la ruta que suelen hacer los peregrinos y mucha gente que pasea o va en bici; un camino que va en linea recta (pero recta rectísima y larguísima), desde Guillena a Santiponce; para este tramo me puse musiquita buena; nada más y nada menos que "Polpo Motel" (cualo¿) pues eso.. jazz avanzado de Europa del Este, con Daniel Pigoński a los teclados y la prodigiosa voz de Olga Mysłowska. 
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viernes, 30 de marzo de 2012

Ferrocarril de Minas de la Cala a San Juan de Aznalfarache (RUTA 1 - Alrededores de San Juan)


  En este enlace hay una presentación del proyecto.  

    La primera ruta se centra en los alrededores del embarcadero. No tenía muchas esperanzas (ninguna, vamos), de encontrar más rastros del antiguo trazado del tren aparte de los ya conocidos; a saber: la antigua casa del director reformada hace muy poco y convertida en edificio para exposiciones. Aparte tenía esperanzas de encontrar algún resto del antiguo túnel que cruzaba la loma de San Juan Bajo, casi a la misma altura que el túnel del metro que hay ahora.


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Tren de Minas De Cala 1 (Presentación)  
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  Saliendo desde Bormujos he bajado hasta San Juan pasando por Mairena del Aljarafe. Bajando por la Avenida 28 de Febrero me doy de frente con la Iglesia de San Juan Bautista, que vió durante varios años como los trenes pasaban cerca de sus muros.

Foto sacada de la web sanjuandeaznalfarache.net donde hay un interesante artículo sobre el embarcadero. 

  Si miramos la foto de abajo, la antigua estación estaría a la derecha de la iglesia y a continuación la casa del director, construida en 1904 según el proyecto del ingeniero vasco Juan de Areitio con el llamado "estilo ferroviario". Esta casa se quedó como mudo y semiderruido espectador de los muchos cambios que han sufrido sus alrededores; quedando aislado sobre una pequeña loma, ha sido una majestuosa casa con halos de misterio. Era necesaria su restauración pero a mi personalmente no me termina de gustar como la han dejado; me quedo con la visión que tenía de ella cuando estaba abandonada.

Estado anterior a la reforma.

Después de la reforma.

   Después de rodear la casa e imaginarme donde estaría y como sería la antigua estación de tren, bajé dirección al río buscando el antiguo emplazamiento del embarcadero.

   Cruzando el recinto ferial intento llegar al río, pero está todo vallado; entro en el parque comercial Alavera buscando un hueco, pero nada de nada, así que decido entrar en el pueblo por la zona baja y buscar un paso por ahí. Curiosamente, girando la rotonda que da acceso al parque comercial y que pega al recinto ferial, veo unos restos de hormigón que me llaman la atención; al acercarme veo que son restos de muchos años y el hormigón casi se me deshace en las manos. Son los restos de dos pilares rectangulares y juraría, juraría y casi pondría la mano en el fuego de que podrían pertenecer al antiguo Embarcadero a no ser que alguien me lo desmienta. Emocionado cojo un trozo de hormigón y lo meto en la mochila.


   Investigando un poco y comparando el plano de google donde están los restos, con el plano de la Junta de Andalucía donde sitúan el embarcadero, me hacen pensar que estoy en lo cierto.

La cruz roja es donde están los restos, y las dos flechas señalan dos huecos entre la vegetación de la orilla del río. Justo en ese sitio junto al río, hay más restos de hormigón armado.



  Como no he sido capaz de encontrar ni una referencia de estos restos por todo internet, y hasta que alguién me diga lo contrario, tengo la convinción de que son restos del embarcadero.

   Siguiendo el margen del río, llego a lo que mucha gente cree que es parte del antiguo embarcadero de Minas de Cala; una pasarela sobre el río con restos de vías ferreas. En la realidad esta pasarela era el embarcadero para el tren de las Minas de Aznalcollar (ver mi ruta de la "Vía Verde Itálica"). Son restos que merecerían ser recuperados, da un poco de pena el estado en el que están.



  A continuación llego a una plaza que da a la parte trasera del Aurgi, de ahí subo un terraplén de tierra hasta llegar al antiguo trazado del tren que, viniendo desde la parte trasera del Hipercor, giraba a la derecha entrando en un túnel para salir a la explanada donde se situaba la estación de San Juan. Dicho túnel fué rellenado y clausurado hace años. Seguramente, cuando han hecho el túnel del metro que atraviesa la loma, habrán encontrado restos del antiguo túnel porque pasan casi a la misma altura, pero con recorridos distintos.

  Del acceso al túnel queda la plataforma a media altura sobre la ladera; incluso se pueden ver piedrecitas sobre las que apoyaban las traviesas, y sobre estas las vías.

Viniendo de donde está el Hipercor y cruzando la carretera a Coria, el trazado del tren gira a la derecha para entrar en el túnel de la loma.

Tierra de relleno, escombros y mucha vegetación es lo que queda justo en el sitio donde se abría el túnel.

  Siguiendo el recorrido del tren, llego a la parte trasera del Hipercor; allí se puede ver algo del tayecto detrás de una valla cerrada. Prosigo bordeando la cornisa del Aljarafe y atravieso Pañoleta bordeando el parque de la cornisa. De ahí llego a Camas y, siguiendo más o menos la ruta, llego a la antigua estación de Camas, restaurada y convertida en una escuela taller.


  Siguiendo la pista del trayecto, llego a la zona de Santiponce y me encuentro con unos restos que parecen que podrían pertenecer a la antigua estación de Santiponce, aunque es pura suposición.

Restos cercanos a Santiponce

  En toda esta zona es muy difícil encontrar rastro del antiguo trazado; hay que llegar cerca de la salida hacia La Algaba, el puente sobre el Rivera de Huelva, para encontrar rastros muy claros.

  Justo antes de llegar a las instalaciones de EMASESA pegadas al río, encontramos un puente bien conservado en su estructura, pero de muy difícil tránsito.


   Después de pasar junto a las instalaciones de EMASESA, llego al antiguo puente sobre el Rivera de Huelva, en él se puede ver el arco destinado al paso del tren; de ahí parte un rastro claro del antiguo trayecto, pero está en muy mal estado y es imposible recorrerlo con la bicicleta.



  Intento seguir lo más cerca posible de la ruta prevista pero no tengo claro como acercarme a ella, así que decido volverme (tengo 25 kms de vuelta), y dejar la ruta para otro momento, con más información sobre el terreno.

   A lo tonto he hecho 55 kilómetros, pero muy suavitos y con el único problema del fuerte viento en contra que me encontré en casi todo el trayecto. La siguiente ruta va a ser desde Bormujos hasta la presa de Gergal tomando esta vez la variante Gines, Valencina y Santiponce. 

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  Para saber más sobre el proyecto, puedes ir a:

jueves, 29 de marzo de 2012

Ferrocarril de Minas de la Cala a San Juan de Aznalfarache (PRESENTACIÓN)

   
    
   En 2007, en el II Encuentro mundial del hormigón preparado, celebrado en Sevilla, la Junta de Andalucía editó un prospecto que hablaba sobre unos misteriosos cimientos encontrados en San Juan de Aznalfarache; en las obras de soterramiento de la carretera que va a Coria y La Puebla, a su paso por San Juan Bajo. He aquí un extracto del texto:    

"En septiembre de 2006 se iniciaron unas obras de mejora de la carretera de Sevilla a Puebla del Río. En la localidad de San Juan de Aznalfarache (a siete kilómetros de la ciudad de Sevilla) estaba previsto abrir un paso subterráneo para la carretera.
   En las excavaciones realizadas para construir el paso aparecieron unos cimientos de hormigón que los técnicos no lograban identificar, pues no se parecían a ninguno de los que ellos conocían. Tampoco se sabía a qué obra podían pertenecer.
   La Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía encargó la identificación de los cimientos al equipo del Programa de investigación y difusión del patrimonio de obras públicas de Andalucía y ese trabajo rescató del olvido una de las obras pioneras del hormigón armado en España, un embarcadero de mineral proyectado en 1905 por Juan Manuel de Zafra, el primer teórico y divulgador del nuevo material."



    Ya por lo pronto suena cuanto menos "sorprendente" que la Junta de Andalucía tuviera que encargar un estudio (con el consabido despilfarro de dinero público), para conocer el origen de unos cimientos de una construcción que fué derruida hace escasamente 50 años; no me creo que, siendo además una construcción pionera en España, nadie supiera de ella o no haya suficiente información de su construcción y utilización; esto es Andalucía.

  

  La historia es la siguiente (sacada del mismo prospecto):

    
"A cuatro kilómetros de la población de Santa Olalla de Cala (Huelva) existe un yacimiento minero del que se extrajo oro en época romana. A finales del siglo diecinueve una compañía portuguesa explotó los minerales cobrizos por métodos subterzráneos. A esa compañía portuguesa siguió una empresa inglesa que extrajo hierro de ese yacimiento.

En 1901 la mina pasó a ser explotada por una empresa española denominada Sociedad Anónima de Minas de Cala. Esta compañía construyó entre 1902 y 1904 un ferrocarril de vía estrecha de 96 kilómetros de longitud, que enlazaba la mina con San Juan de Aznalfarache. La mina estaba situada en el noreste de la provincia de Huelva y la población de San Juan de Aznalfarache estaba en la margen izquierda del Guadalquivir, junto a la ciudad de Sevilla, entonces un puerto muy activo.

 Precio muy elevado para la época
Fue el único ferrocarril minero de la provincia de Huelva en el que se optó por desembarcar el mineral en el puerto de Sevilla y no en el de Huelva, más cercano a la mina. Tuvo servicio de viajeros hasta 1938 y servicio de mercancías que dejó de funcionar a finales de 1950."
  Estación de San Juan de Aznalfarache, ahora desaparecida.

  El trayecto de la vía ferroviaria, incluidos los dos ramales; uno al Castillo de las Guardas y otro a las minas Teuler.

  Este es el trazado completo:




    De esta vía férrea y del embarcadero de San Juan quedan muy pocos vestigios, sobre todo si nos acercamos a Sevilla capital. Concretamente en San Juan de Aznalfarache se ha restaurado hace poco la casa de dirección y administración, cercana al ayuntamiento, y que ha permanecido en estado de abandono y ruina durante muchos años. En San Juan de Aznalfarache se pueden encontrar pocos vestigios más (que los hay) y tenemos  que ir hasta los alrededores de Santiponce para encontrar un rastro claro y que nos lleva hasta Guillena y de ahí hasta el fin de los tres trayectos, aunque las aguas del Rivera de Huelva, a su paso por los embalses de Gergal y Zufre, hayan sumergido buena parte del recorrido.

   Espectacular foto del embarcadero y una barcaza recibiendo mineral.

     Destacar que de las locomotoras que prestaron sus servicios en el trayecto "Minas de Cala-San Juan de Aznalfarache", he encontrado la pista de dos de ellas, creo que las únicas supervivientes:


Locomotora "El Teuler" (Orenstein & Koppel 4261) de 1911
  
  Esta locomotora pequeña ha estado abandonada a las inclemencias del tiempo hasta que fué restaurada y comprada por el museo del ferrocarril de Peñarroya-Pueblonuevo en Córdoba.

Locomotora "El Teuler"- antes de la restauración

Locomotora "El Teuler" - restauración

    Locomotora "El Teuler" - después restauración

Locomotora Nº8 (Borsig 6470) de 1907

  De esta locomotora solo tengo una foto, pero no he podido corroborar su autenticidad ni averiguar donde se encuentra en la actualidad y si sigue en ese estado; por la foto parece que está semi-abandonada en alguna instalación ferroviaria.

La foto pertenece a Ernie's railway archives, espero que no le importe que la use.

   El ferrocarril se inaguró en 1905 y después de problemas económicos, el Consejo de Administración decidió en su junta del 21 de septiembre de 1933 abandonar  la explotación, aplazando su decisión hasta el 25 de marzo de 1934. La sección  de Minas de Cala á Gergal fue cerrada en 1959 y el último tramo mantenido en servicio entre Gergal y Camas fue clausurado el 28 de Diciembre de 1960.



   Mi objetivo es intentar recorrer con la bicicleta todo el recorrido posible del trayecto "Minas de Cala - San Juan de Aznalfarache"; encontraré pantanos, alambradas, barro, puentes derruidos y un sinfín de escollos; que sirvan de homenaje de esta linea férrea olvidada  y legendaria que atravesó nuestra provincia en los albores del siglo XX.

 Para documentarme he buceado por infinidad de webs y blogs que no sabría ahora numerar; pero hay un enlace que aconsejo por encima de otros muchos:


  El artículo de Spanishrailway.

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Si quieres saber más del proyecto, pueder ir a:

lunes, 5 de marzo de 2012

Ruta Del Agua 2 (Entre la sorpresa y el desastre)


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Ruta Del Agua (De La Sorpresa al Desastre)
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  PRÓLOGO: Decisión Equivocada
   
   Me levanté el domingo con pocas, muy pocas ganas de hacer bicicleta; seguramente augurio del desastre. 
   
   El sábado había estado cenando un poco de sushi y sashimi, regado con vino blanco de mi tierra muy frío y me había acostado más bien tarde. En definitiva, cuando me desperté a las 8:00 del domingo me tenía que haber quedado en la cama.

   El día amanece soleado, preludio de jornada calurosa, y sabía que la ruta iba a ser exigente físicamente. Todos esos factores, que a cualquier persona hubiesen hecho quedarse cómodamente en la cama, no los tuve en cuenta, lo mismo que el hecho de que tengo que cambiar la correa de distribución del Voyager y que como se me rompa va a ser mejor que me abone al autobús que pasa por Bormujos. Pero nada, yo erre que erre, metódicamente me visto, desayuno, saco al perro, preparo la bicicleta, la meto en el coche y me dispongo a castigar mis maltrechas rodillas, un domingo más.

   
INTRODUCCIÓN: Preparativos y Llegada.

   El recorrido previsto va a ser la continuación de la Ruta Del Agua que dejé en la Cantina, junto al contraembalse del Gergal. El recorrido va a ser más corto que en anteriores ocasiones; unos 45Kms, pero ya hablamos de sierra y cuestas exigentes. 

   
     Desde Guillena cojo el Cordel de la Cruz de la Mujer y, bajando la cuesta bestia imposible para mis piernas, aparco el coche junto a la Cantina. 

   

DESARROLLO: La Ruta del Agua 2  

  •     Capítulo 1 - Sufrimiento
   
   Empiezo la ruta bajando hasta el contraembalse, el cual todavia conserva los railes de la antigua ruta ferroviaria de las Minas de Cala. Bordeando el margen del Rivera de Huelva entre vegatación y bonitos paisajes, llego al principio de la cuesta que me llevará cerca de los lagos del Serrano; justo al principio de dicha cuesta parte a la izquierda el antiguo trazado ferroviario que visitaré en otro momento. La cuesta se me hace eterna, en parte por el calor y lo muy abrigado que voy; tengo que hacer una parada antes de llegar arriba y coger aire debajo de una encina que alguien ha puesto junto al camino para pobres ciclistas reventados como es mi caso. 


   
  Termino de subir la cuesta y, entre sube y bajas me acerco a la zona de los Lagos del Serrano. Hasta ese punto el camino es ancho, de tierra pero con buen firme; de pronto el camino se vuelve asfaltado pero.. como explicarlo... es como si Griñan (el de los EREs) inagura una carretera de esas que hacemos en Andalucia con asfalto de los chinos y un día despúes pasa por ella una manada de 200 triceratops perseguidos por un tiranosauro rabioso; el camino termina pareciendo más a una calzada romana que a una carretera. Entre cuestas y lomas parriba lomas pabajo, la carretera se pone un poco mejor y termino llegando a El Ronquillo.

  •    Capítulo 2 - Sorpresa Agradable 

Desde el pueblo parte una estupenda carretera que llega a ninguna parte, bueno si, hasta orillas del embalse de Minilla; justo en el punto donde cruza con el antiguo trazado del ferrocarril que iba desde las Minas de Cala hasta San Juan de Alzalfarache, que no es Vía Verde como tal pero que está mejor acondicionada que algunas que conozco, que es una maravilla de paseo bordeando Minilla y que, sin duda, ha sido la sorpresa más agradable de toda la ruta.

  
   Estoy preparando una ruta (en bici y a pie), que esté a la altura de este curioso e histórico trazado ferroviario, importante obra de ingeniería, que unió a principios de siglo XX las Minas de Cala y Sevilla y que tuvo muy poca vida seguramente por la propia producción de la Mina y por las necesidades de construir embalses para el abastecimiento de Sevilla, no lo se; ya investigaré porque me parece un tema muy interesante.

   

  El tramo que une una antigua estación derruida y otra reformada es de unos 10 kms bordeando el embalse; es un tramo perfectamente adecuado, con barreras de madera, papeleras, zonas para comer, hacer barbacoas, perfecta para ir con la familia. Para visitarlo se puede acceder desde la carretera una vez pasada la entrada a la presa de Minilla, aunque no es aconsejable porque caben pocos coches, o desde El Ronquillo bajando por una carreterita estupenda que parte desde la "Calle de La Casa de Antonio Castillo", así se llama la calle y a saber quien fué el tipo ese, el tal Antonio.


     Disfrutando del paisaje y el paseo, me tomé mi tiempo para pararme en cada esquina. Curiosamente hay un par de verjas que hay que abrir y cerrar cuidadosamente para que no se escape el ganado suelto.

 
   Ganado no ví ni uno entre las verjas, pero en un recodo dominado por una edificación en ruinas que seguramente pertenecía a la vía ferroviaria, había una manada de vacas que se prestaron gustosamente a que las fotografiara; eso sí, salí por ruedas cuando una de ellas me miró con cara de la que mira con ganas de cornear a alguien.




   
  En un merendero justo al borde del embalse paré para hacer mi llamada tranquilizadora de rigor y comerme mi naranja mientras contemplaba el agua tranquila; se ve como ha bajado el nivel del embalse porque hay isletas que normalmente están cubiertas de agua.


  
   El tramo acondicionado termina en una estación perfectamente restaurada y muy bonita; eso sí, cerrada a cal y canto como suele ser habitual en mi tierra; imagino que los martes a las 11:00 debe estar atestada de turistas. 


  
   El antiguo recorrido del tren se pierde trás una verja cerrada, así que cojo carretera nacional buscando la salida a la Central, entre medio paso por la verja de acceso a la presa de Minilla, la cual visito de vez en cuando por motivos laborales.




  •       Capítulo 3 - La Vuelta. 

   La ruta sigue por la antigua nacional y la cuesta de la media Fanega, que da paso al cruce hacia La Central. Empieza una carreterita bonita entre arboleda bordeando a cierta altura el curso del Rivera de Huelva; viendo lo que me rodea me viene a la mente un viaje que hice a Asturias hace años. 
  
   
   La carretera se tira un puñado de kilómetros asfaltada, justo hasta la Central; a partir de ese punto el camino de vuelve de tierra y con firme malo, así hasta el final. 


  
    DESENLACE: Un final para olvidar.

    Todo había salido bien, una ruta bonita, esfuerzo físico moderado, no me había salido ni una sola vez del recorrido, era incluso buena hora para volver.

      Cuando una tormenta se convierte en "La tormenta Perfecta" es porque se suman varios factores que normalmente coinciden. Pues en este caso se sumaron todos los factores necesarios para convertir "un buen día de bici" en "un día de bici perfectamente terrorífico"

Estos factores son:
  •  El móvil.   Llego al coche, abro el portón de mi Voyager hacia arriba, meto la bici, me quito la mochila y bebo. Un señor se me acerca y me pregunta por como llegar a los Lagos del Serrano, se lo explico con detalle, se despide y cierro el portón del coche.. crack!.. vaya por dios, no he metido bien la bici y estará dando el portón en la rueda. Cojo el portón de nuevo, lo subo un poco para coger impulso y .. CRACKKKK!!.. lechess pero que pasa aquí? abro el portón y.. como explicarlo?  Si lo hago aposta, si lo intento colocar en ese sitio SEGURO que no se queda, se cae para los lados.. pero no, el jodido móvil estaba justo, justo JUSTO donde entra el pestillo del portón. Y ahí está el angelito, con toda la pantalla destrozada.   


  • El Pinchazo.  De vuelta por la autopista Sevilla-Mérida, con un cabreo importante por lo del móvil, de pronto escucho un helicóptero.. chop chop chop; miro hacia arriba y no veo nada.. al poco casi pierdo el control del coche y una humareda blanca sale de la parte delantera izquierda con una peste a neumático quemado.. Diosssss!!! he pinchado!!!. Con cuidado aparco en el arcén, me pongo el chaleco amarillo, saco los triángulos y me dispongo a cambiar la rueda. Para complicar la cosa, el arcén es pequeño y la rueda da a la carretera, así que tengo que tener mucho cuidado con los coches y, sobre todo, con los camiones. Pero claro, ahí no acaba la cosa.



  • Los tornillos de la rueda.  Consigo meter el gato y antes de subirlo intento aflojar los tornillos.. PERO QUE ANIMAL DE BELLOTA LOS HA APRETADO?? entre que estoy cansado, la mala leche, el hambre y el calor, consigo aflojar 3 de los 5 que tiene, pero hay 2 que son IMPOSIBLE. Seguimos complicando las cosas...


  •  La Guardia Civil. Se presentan dos motoristas de la Guardia Civil     -Muy buenas agente, he pinchado y no soy capaz de quitar los tornillos- digo   -No se preocupe usted, que tenemos práctica con las ruedas- me responde  -No, si yo también he cambiado varias, pero es que los tornillos están tela de duros- le digo yo.  Si cualquiera de los pasajeros de los coches que por allí pasaron en la siguiente hora hubiese echado una foto, vería a un ciclista de rodillas sujetando una llave y dos Guardias Civiles sudando a chorros pegando pisotones y patadas con sus botas reglamentarias, jurando en arameo, sin poder aflojar los dos tornillos, y si encima no se da cuenta que he pinchado, igual ve a dos Guardias Civiles pisando la cabeza de un pobre ciclista. Dándolo por imposible uno de los Guardias Civiles me dice que le enseñe los papeles del seguro para llamar a una grua, pero claro..


  • Los Papeles del coche.  Mi mujer, en la noble tarea de abaratar gastos de la casa, ha coseguido un precio imbatible para los cuatro vehículos que tenemos a base de cambiar de compañía en compañía de seguros; eso está genial pero es que !!Había dejado todos los recibos, pólizas, facturas..TODO!! en la carpeta. ¡¡Y yo no era capaz de encontrar el recibo del maldito seguro!!!  El Guardia Civil se empieza a mosquear y yo venga a sacar papeles de todos los colores, que si cuando cambiamos el faro, que si el golpe que dimos hace 5 años.. que si Mapfre por aquí, que si Genesis por allá, que si Linea Directa por abajo.. MADRE MIA! que AGOBIO!. y el Guardia Civil diciendo.. - Dese prisa hombre! que nuestro tiempo vale dinero!!-  Total, que después de buscar un rato me dice que va a intentar tramitarlo por la radio, llama a la central y le da mi matrícula...


  •  El seguro barato.  Va el agente y me dice que según su base de datos NO TENGO SEGURO!!!!! pero..pero..se lo juro agente!! que lo pago!!! buaaaa!!!! Nada, el agente no atiende a razones y..


  • Multazo de 1500 eurazos.  Me dice que tiene obligación de multarme, que si realmente he pagado, que presente el recibo en Tráfico y me retirarán la sanción. Y por favor, que retire el coche de la autopista que es peligroso, que vaya a la velocidad que quiera por el arcén hasta la salida más próxima a 1,5kms. Debo recordar que encima estoy sin móvil, así que no puedo llamar ni al seguro, ni a mi mujer, ni a DIOS BENDITO. Me monto en el coche y voy a 5 por hora, temiendo por la llanta y con los dos Guardias Civiles detrás a paso de tortuga. Por fín llegamos a una rotonda y un señor, un Angel de la Guarda, un Heroe, tiene una llave de carraca especial con la que consigue aflojar los tornillos, pero...


  •  Los otros tornillos!!  Con las prisas por quitarnos de enmedio no me dió por apretar un poco los 3 tornillos flojos y cuando llegamos a la rotonda ¡¡Habían desaparecido!!, argghhhhh!!. El buen hombre consiguió aflojar los otros dos y encima tuvo la gran idea.. quitemos uno de cada rueda trasera y así tenemos 4, lo suficiente para poder andar. La rueda de repuesto estaba medio vacía, así que, después de despedirme de todos, a las 17:00, desfallecido, cabreado y muerrrto.. consigo llegar a mi casa yendo a 30 por hora, porque lo que hubiese faltado es que encima se reviente la rueda de repuesto.
  

  En fin, esta ha sido mi historia tragicómica del domingo 4 de marzo de 2012, el año en el que se supone, se acaba el Mundo. 
"¡¡Para Mí ya ha empezado!!"